El
patrimonio arqueológico es un recurso social, cultural y
también económico, para su utilización tanto
educativa como comercial, esta última de la mano del turismo,
es imprescindible la puesta en valor, es decir su identificación
y estimación social.
Esto
implica que, en el proceso de construcción sociocultural
del pasado deben participar diferentes actores sociales, con mayor
o menor grado de responsabilidad, pero todos con el compromiso
de velar por los bienes culturales, tanto en el aspecto material
como simbólico y significativo.
Al
hablar de bienes culturales no nos referimos a un inventario de
objetos atractivos, factibles de exhibir o yacimientos arqueológicos
con arquitectura monumental, sino, al conocimiento e interpretación
integral, contextualizado e interrelacionado del patrimonio cultural
y su entorno natural, donde los objetos y sitios arqueológicos
son solo una parte de un todo, integrados a un sistema cultural
que manifiestan procesos históricos únicos e irrepetibles
en el tiempo y el espacio.
La
correcta difusión de los bienes culturales es de trascendental
importancia para las comunidades que los poseen, ya que sirven
para reforzar la identidad y diversidad en un mundo globalizado
que tiene como paradigma la homogeneización y el consumo
indiscriminado.
En
Cajatambo, según fuentes históricas locales durante
la época preincaica ya existían como centros tribales
Chiraumarca, Huarash, Tambumarca, Shanog, Mamapunco, Purunmarca,
etc., todos dedicados a la agricultura, cultivo bajo riego, como
lo atestiguan los restos arqueológicos de los canales de
irrigación de Huaylash Tocanca a Tambumarca; de Membrillo
- Maray - Mamapunco al estanque de Milpog.
En
este sentido el rol de las autoridades, instituciones, comunidades,
pobladores es crucial para lograr una comunicación fluida
y transparente; es decir, que en la misma medida que los pueblos
se desarrollan en diferentes aspectos, se debe tener en cuenta
siempre la importancia de realizar estudios técnicos que
prevengan la destrucción o deterioro parcial y/o total de
algunos sitios arqueológicos, caminos, casonas, balcones, únicos
indicios de nuestros antepasados.