El
turismo ecológico o ecoturismo es un enfoque para las actividades
turísticas en el cual se privilegia la preservación
y la apreciación del medio natural que acoge a los viajantes.
Debido a su rápido crecimiento también se le ve como
un subsector de la actividad turística.
Este
movimiento apareció como tal a finales de la década
de 1980, aunque solo muy recientemente ha logrado atraer el suficiente
interés a nivel internacional, como para que la ONU dedicara
el año 2002 al turismo ecológico.
En
su acepción más común la etiqueta ecoturismo
implica un viaje ambientalmente responsable, a regiones poco perturbadas
para disfrutar del medio natural y de la cultura de los habitantes
de tal medio, para promover tanto la apreciación de las
riquezas naturales y culturales de los lugares a visitar, como
para dar a la conservación un valor monetario tangible,
que sirva de argumento para convencer tanto a los visitantes como
a los lugareños de la importancia de la conservación
de sus recursos.
Aunque
existen diferentes interpretaciones, por lo general el turismo
ecológico se promueve como un turismo "ético",
en el cual también se presume como primordial el bienestar
de las poblaciones locales.
En
la provincia de Cajatambo existen innumerables paisajes en donde
la madre tierra expresa con generosidad una belleza incomparable,
por ejemplo visitar Pariacayán en las alturas de Gorgor
en el cual se aprecian venados, y aves que pasean con libertad,
integran al turista a un medio ambiente de naturaleza pura.